sábado, 14 de enero de 2012

Del verbo divagar

Ratas Rasgadas,
raros rulos del tiempo
en un rincón,

(Que lindo es sentir que los poemas se me van de las manos)

el ritmo de las gotas,
multiplicando al mundo,

colores que van y vienen,
unas 2 de la mañana que
no dejan de menguarme,
unos 5 minutos de locura iridiscente,
125 minutos alternativos
y se que en 27 resplandezco,
9 manos de sal,
9 pasos al azar,
9 vuelos ámbar.

II

8 fueron los días del renacimiento
8 azules atardeceres para llegar a este sábado
5 pálidos intentos de amanecer
5 escuetos argumentos
0 respuestas 0 dudas
la magia se hizo añicos contra una columna
de un puente ferroviario en Palermo.

III

Años acuáticos
que llegaron sin darse cuenta
y es lo que necesitamos

envuelto en telas microgenéticas,
Me dirijo a la base
el sonido psicofármaco de esta noche de verano,
nuestras amarguras vueltas
un film asimétrico y venenoso,
soy un somos, soy un señuelo enfermo
y un camino luminoso.

¿Quién vendrá a mi desvelo?
¿acaso mi balcón será tu desencuentro?

La tierra corroe mis venas,
avanza lento,
mis ojos inundados de marrón,
sangran.

las imagenes se suceden cada 8 milisegundos.

máquinas, máquinas,
engranajes subsiten a las plaquetas,
música disciplinada, retórica, malgradecida
punto final.

Días Azules

¿cómo se siente el peso de tus labios?

Atrás quedaron las cervezas muertas,
los pelos, la espuma, el dolor de pensar.

Los segundos se escurren
goteando en las cloacas.

Ni espejos ni escaleras.
solo el atardecer.


miércoles, 11 de enero de 2012

un millón de ojos

I

A través del universo
los rayos son solo una sombra,
y los recuerdos pasos
cada vez más lejanos.

Mil soles en pedazos
de vidros de menta,
miran desfilar sus lágrimas.
Sin embargo, ya no hay emoción,
solo pupilas secas y firmes.

II

Me atrevo a aceptar
que las estrellas solo mueren
ayer,
y que toda la vida es aprender a despedirse.

III

Hoy se rien
tus amores muertos,
hoy conjugo mi cuerpo
sobre tu piel,
ya no puedo despedazarme
soy tu terciopelo.


lunes, 9 de enero de 2012

otra vez

Estrellas entre cadenas,
pecas coloridas van y vienen.
Un cielo desvelado,
se refresca mirando hacia un balcón.

Atardece esta madrugada
tan violeta,
tan pura,
que somos dos puntos,
disfrutando del mecer
de un río de oro.

domingo, 8 de enero de 2012

en el medio

Veloces
brillos,
reptan.

Un desierto de oro,
sediento.

Ya no puedo parpadear,
ya no puedo soñar,
repto sin certezas
repto seguro.

Apenas se apilan los rayos
gimiendo al sol.

Mis ojos necios,
Mis ojos marmol,
ya no debo parpadear
ya no debo soñar.



las once y cinco

A veces surge la noche
de entre los percheros,
y despeinada se va a bailar.

Luces, giros,
explotar las vísceras
contra la pared,
a veces todo eso significa demasiado.

Siempre despertamos nadando
en cerveza vieja,
despertamos y nos duele,
habernos vomitado.

¿qué será de mi balcón sin este cielo?




sábado, 7 de enero de 2012

Séptimo día

(Y el séptimo día Dios descansó.
No por eso el mundo lo hizo.)

Viniste,
en la punta de las estrellas,
gambeteando misterios.

un número que se suma perfecto,
explotan las notas
en tus manos,

Exploto en silencio,
despierto, sobrio
sin más que la tarde navegando mi balcón.

Llegará un sueño octarino,
un labio perfecto,
pronto la marea habrá cambiado
para nunca más volver.